No existe "el" presupuesto familiar. Existen cuatro modelos probados, y elegir el que encaja con vuestra relación evita el 80% de las discusiones de dinero. Aquí los tienes, con cifras concretas y cómo replicarlos en Plan!

Modelo 1: conjunto puro

Todo el dinero entra en una misma cuenta, todos los gastos salen de ahí. Ingresos de 3.200 € y 2.400 € se fusionan en 5.600 € comunes. Funciona cuando hay confianza total y diferencias salariales pequeñas o sin complejos. Pero la transparencia radical incomoda a muchos: el conjunto puro es el modelo clásico, pero no el más usado entre parejas jóvenes.

Pro: simplicidad máxima, cero reparto. Contra: pierdes el "gasto invisible" personal, cualquier café se ve.

Modelo 2: separado total

Cada uno mantiene su cuenta, los gastos comunes se reparten 50/50 o por transferencia mensual. Popular en Escandinavia y entre profesionales con ingresos parecidos. Pro: independencia. Contra: no compartís metas grandes, y cuando llegan los hijos se desajusta rápido.

Modelo 3: híbrido 60/30/10

El más usado en España hoy. Cada nómina aporta un porcentaje (60% comunes, 30% personal, 10% ahorro conjunto) a una cuenta compartida. Con 3.200 € y 2.400 €, cada uno envía el 70% proporcional a gastos comunes (fijos + supermercado), el 30% restante es tuyo. Funciona porque respeta la diferencia de ingresos sin humillar a nadie.

  • 60% a cuenta común (hipoteca, luz, súper, gasolina).
  • 30% personal (caprichos, aficiones, regalos).
  • 10% meta compartida (vacaciones, reforma, hijos).

Modelo 4: pro (tuyo/mío/nuestro)

Tres cuentas: una tuya, una suya, una común. Cada uno aporta según un porcentaje pactado (no obligatoriamente 50/50). Es el modelo más resiliente: permite autonomía, visibilidad y escalabilidad cuando cambian los ingresos. Funciona especialmente bien cuando hay grandes diferencias salariales o empresas propias de por medio.

Cómo montarlo en Plan!

Plan! permite crear metas compartidas: tú y tu pareja ves el mismo progreso, en tiempo real, desde vuestros iPhones. Funciona así:

  1. Crea tres grupos de metas: Comunes (Gasto), Personal (Gasto), Nuestras metas (Ahorro).
  2. Registra cada transacción común en la meta Comunes. Tu pareja ve el cambio al instante.
  3. Usa el tipo meta Ingreso para contabilizar cada nómina y que la Previsión funcione.
  4. El informe anual estilo Spotify os muestra a final de año quién aportó qué y qué metas cumplisteis juntos.
Las parejas que revisan sus finanzas juntas una vez al mes tienen un 35% menos de discusiones de dinero. Plan! convierte esa revisión en cinco minutos de café.

Checklist

  1. Elegid uno de los cuatro modelos (conjunto, separado, híbrido, pro).
  2. Fijad el porcentaje o la cuota fija mensual.
  3. Abrid (o reorganizad) las cuentas que hagan falta.
  4. Cread las metas compartidas en Plan!
  5. Agendad una "cita financiera" mensual de 15 minutos.

El mejor modelo es el que os deja dormir tranquilos. Probad uno dos meses en Plan!, ajustad si hace falta, y dejad de discutir por el Netflix.